Por Jose Serrano

¿Desde cuándo Malambo se convirtió en una olla de vicio? Si lo que se pretendía con la visita del ministro de defensa, Diego Molano, era dar un golpe mediático y un impacto de opinión, creo que a nivel noticioso fue todo lo contrario porque generó una opinión opuesta a la esperada.

El mensaje que se le envió a la opinión pública nacional deja a Malambo en el peor de los mundos, en el mundo del narcotráfico y a nivel local en el plano de la incredulidad.

A Malambo hay que venderlo desde la óptica de lo bueno, de lo positivo, de lo bonito y de lo pujante de su gente y su riquísima historia, no desde su lacra y su parte negativa que como todo municipio también la tiene.

Felicitamos a la Policía Nacional por los recientes golpes contundentes que le ha venido propinando en los últimos días a las bandas delincuenciales; hoy resaltamos ese compromiso de devolverle la seguridad a los municipios del Área Metropolitana de Barranquilla, ¿Pero por qué escoger precisamente a Malambo para mostrar este barato y desagradable show?

Es de anotar que el objetivo principal de la visita del ministro Molano Aponte era la entrega de 20 casas a igual número de soldados profesionales o con discapacidad en la ciudadela Santa Sofía del municipio de Sabanagrande, y como dijo el alcalde del municipio vecino: “he ahí la diferencia”

En anteriores administraciones venían a Malambo ministros y presidentes, pero siempre a entregar buenas noticias. Registramos que, en el período reciente de Efraín Bello vino la ministra de educación, Yaneth Giha Tovar, a poner la piedra para la construcción del megacolegio; también estuvo en Malambo el ministro de vivienda, Jhonatan Malagón González, para dar inicio al proyecto de construcción “las camelias”; y el presidente Iván Duque asistió en octubre de 2018 al programa taller “Construyendo País” que se llevó a cabo en el polideportivo, por recordar algunas visitas que le dejaron algo a Malambo.

Vamos a fomentar nuevas visitas porque ninguno de nosotros debería ignorar la urgente necesidad que tiene Malambo de adquirir una identidad, algo que nos represente y que nos identifique positivamente, que apenas lo veamos se sepa que están hablando de Malambo, una marca, porque lamento que esta visita nos haya dejado ante los ojos del mundo como eso, como una … una olla de vicio.

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